Con obra de teatro y conversatorio reflexionaron sobre el buen trato a las personas mayores
Junio es el Mes del Buen Trato a las Personas Mayores, con el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se celebró el lunes 15 de junio, como fecha principal. Este año, las conmemoraciones tienen una significación especial tras la reciente promulgación de la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, que reconoce quince derechos específicos para este grupo etario, entre ellos la igualdad y no discriminación por edad, el trato digno y la atención preferente, el acceso a la salud, el trabajo, la educación, la conectividad y la participación comunitaria, además de crear la Política Nacional de Envejecimiento, que permitirá coordinar las acciones del Estado para enfrentar los desafíos asociados al cambio demográfico.
En ese marco, el Centro Gerópolis y el Centro de Atención Psicológica de la Escuela de Psicología (Capsi) de la Universidad de Valparaíso organizaron la jornada “Diálogos sobre bienestar emocional y envejecimiento”, que contempló la presentación de la obra teatral “Protocolo Venus” y un posterior conversatorio.
La actividad se desarrolló en la sala Rubén Darío del Centro de Extensión UV, donde alrededor de setenta personas presenciaron la obra de la Escuela de Teatro Artista Innata, actuada por diez mujeres mayores dirigidas por Alejandra Saavedra, quien tras un proceso de observación a personas mayores para identificar sus inquietudes y reflexiones con relación al proceso de vida que están viviendo realizó el montaje. La metodología de la escuela invita a la creación colectiva y las alumnas tuvieron la libertad de crear sus propios diálogos en base a la estructura dramatúrgica que la directora diseñó.
La obra trata de un grupo de mujeres se conocen por primera vez en un lugar clandestino y escondido que lleva por nombre Protocolo Venus. Cada una de ellas ha llegado con un objetivo personal para dejar atrás una vida que no las satisface. En este lugar vivirán un proceso de transformación donde tendrán que cuestionar sus elecciones y creencias para liberarse de todo lo que las limita. El montaje mezcla ciencia ficción, humor y drama para invitarnos a revisar dogmas y el rol que la mujer ocupa en la sociedad.
A continuación, se realizó un conversatorio en el que participaron la psicóloga clínica Luisa Reyes, participante habitual de las actividades de Gerópolis, y el doctor Rodrigo Cabrera, director del recientemente creado Magíster en Gerontología Social con Enfoque Transdisciplinario, que dio lugar a una ronda de comentarios de parte de los asistentes a la jornada.
“Unimos el arte con la terapia”
La profesora Macarena Mena, coordinadora del Capsi, explicó que la idea de esta actividad en conjunto con Gerópolis nació del hecho que “el Centro de Atención Psicológica está cada vez abriendo más prestaciones en el área de la salud mental. Tenemos atenciones individuales, atenciones grupales, hemos integrado otros profesionales de, por ejemplo, Trabajo Social, Sociología, Psicología y creemos también que esta manera de unir el arte con un conversatorio, con conversaciones tan profundas que tienen que ver con el género, con las masculinidades, lo que implican los prejuicios, estas creencias limitantes que nos muestra la obra nos permite mirar a las personas de otra manera. Creemos que también es terapia y acercar entonces el Centro de Atención Psicológica a otro tipo de intervención es parte de la misión que hoy día tenemos y también una responsabilidad como Escuela de Psicología, siguiendo el sello también de la Universidad de Valparaíso: cómo acercamos el arte y cómo unimos el arte con la terapia y con procesos de transformación”.
El doctor Rodrigo Cabrera comentó que “es una gran apuesta como Magister en Gerontología Social estar presente en estas actividades que son de difusión, donde se visibiliza a las personas mayores, donde las personas mayores además ponen su corporalidad, en este caso mujeres mayores, que logran transmitir además un mensaje bastante crítico, de una manera bastante divertida también, por decirlo así, y que nos invita a ir venciendo el edadismo, la discriminación por la edad. Nos invita también a reflexionar respecto a los mandatos sociales que se han vivido por tanto tiempo. Entonces es de suma importancia poder estar aquí presente y poder colaborar siempre con lo que se pueda, no solo dentro de la Universidad, sino también fuera con las instituciones propias y con las instituciones externas. También es pensar en el rol social que tiene la Universidad, la vinculación que tiene con la comunidad, con el medio en general, no solo en términos de formación de estudiantes, sino también en cómo a nosotros nos interesa ser un referente frente a la opinión pública, un referente del pensamiento nacional y latinoamericano respecto a las ideas que se están trabajando, respecto al tema de las personas mayores y cómo nosotros también nos hacemos parte de esa crítica con ese trabajo constante que estamos realizando siempre”.
Alejandra Saavedra relató cómo nació la idea de trabajar con personas mayores en una escuela de teatro. “Inicialmente yo siempre tuve talleres para niños, adolescentes y adultos y las mismas personas que iban a los talleres de adultos empezaban a preguntarme si había un taller para personas ya mayores. Entonces dije, bueno, es una necesidad, parece que las personas de arriba de setenta quieren estar entre sus pares. Y ahí comencé a crear este taller hace tres años y para mí, si bien cada grupo es único y todos los grupos me encantan, este grupo tiene algo muy especial, como que la energía grupal es una energía muy pacífica. Los grupos más jóvenes son más ansiosos, más frenéticos, más caóticos, y acá es como otra cadencia, otro ‘mood’, otra vibra. Y eso a mí me hace súper bien, porque cuando llego a las clases con ellas como que bajo, me calmo. Además, he aprendido mucho de la etapa de vida en la que ya están y también me he visto como la necesidad de ir estudiando ejercicios que se relacionen en potenciar cosas que ellas necesitan potenciar. Hacemos muchos ejercicios de gimnasia cerebral en clase, por ejemplo, trabajamos la coordinación, la memoria, las cosas que ellas comentaban que ya en esta etapa de su vida están como más débiles. También ha sido súper interesante para mí aportar en eso, para el bienestar también de ellas”.